LEYENDAS DE BÉCQUER_6º A

EL RAYO DE LUNA

Manrique es un hombre que tiene mucha imaginación y se enamora de una mujer que cree ver y que, en realidad, es producto de su imaginación. Manrique la cree ver por todas partes y va en busca de ella. Mientras, su madre está preocupada de él…    (MARTA CALZADA)

EL MONTE DE LAS ÁNIMAS

Un día Beatriz fue a visitar a su primo Alonso que vivía cerca de la ciudad de Soria, en el campo. Pasaron unos meses y su primo Alonso le dijo a Beatriz que ya tenían que ir a la ciudad para que Beatriz volviera a su casa. De camino, pasaron por una capilla ruinosa a la orilla de un río. Beatriz le preguntó a Alonso que qué era esa capilla; su primo le contó que ese día era la noche de los difuntos y que las animas o almas de los monjes salían y tocaban las campanas de la capilla. Su prima le preguntó que de dónde salían esos rumores. Alonso le contó que hace mucho tiempo el Rey cristiano mandó a unos monjes para proteger la capilla; un día, los guerreros moros fueron a cazar por el monte (que todavía no se llamaba de las ánimas) para provocar al rey cristiano. Pero los monjes(que tanbién eran guerreros) lucharon con los moros. Todos fallecieron y lo que empezó como una caza a los lobos terminó como un sangriento banquete.

Ya llegaban a la ciudad de Soria. Beatriz, antes de llegar a la ciudad miró hacia atrás, al monte; y un escalofrió le corrió por el cuerpo.

Llegaron a la casa de Beatriz y, como Alonso sabía que en mucho tiempo no iba a ver a su querida prima, le regaló un broche. Beatriz también le quería regalar algo y le iba a dar su bufanda, pero la perdió en el monte . Le preguntó a su primo si podía ir a buscarla, pero Alonso tenía miedo porque era la noche de los difuntos. Su prima le hizo burla y, para de mostrar que no era un miedica, fue a buscarla. Pasaron 1, 2, 3 horas y Alonso no volvía. Su prima se preocupó un rato; después se fue a dormir

y empezó a ver cosas terroríficas: bultos en las paredes, tañidos de puertas, pasos que se acercaban, sonidos… Al cabo de un rato salió el sol; suspiró porque ya había pasado todo, aunque seguía preocupada por Alonso…

Y al levantarse de la cama vio la bufanda que fue a buscar Alonso llena de ¡SANGRE! Tiempo después fue al funeral de Alonso y allí, encima de su tumba lloraba por la pedida de su querido primo.

Claudio Arroyo Almeda.